TERAPIA PARA EL DESAHOGO DE PROPIOS Y EXTRAÑOS - AÑO 2

miércoles, noviembre 02, 2005

Pequeños monstruos

La maestra nos informó de los horarios, de la metodología, de los objetivos, de su disposición a dialogar fuera de las horas de tutoría y de muchas otras cuestiones igualmente importantes, que a todos los presentes nos parecieron de conformidad. Despues nos dió dos indicaciones primordiales: que los niños tenían que desayunar antes de empezar la clase y que la comida de media mañana debía consistir en fruta o bocadillos de pan, evitando la bollería industrial. Entonces, sólo entonces, reaccionaron algunas de las asistentes. La maestra se había metido en la cocina y saltaron las conciencias. Que si mi niña no puede desayunar recién levantada, que si yo no puedo ir todas las mañanas a por el pan, que si a mi hijo no le gustan los bocadillos, que si yo trabajo, que si este es el tercero, que si no me da tiempo. ¡Un desastre! Esas madres que habían estado calladas durante toda la exposición del programa del curso, explotaron cuando surgió el tema de la comida. ¡La educación es una cosa y mi casa es otra!

Noto que a medida que la población tiene mayor nivel cultural y menos tiempo de ocio, relega la educación al ámbito del colegio. En el colegio se aprende y en el domicilio se convive sin más. Hemos donado al estado la socialización de nuestros hijos. A edades tan tempranas (4 años), lo imprescindible no es aprender a leer sino a vivir en sociedad, a crecer como persona y como ciudadano. A esos niños se les está explicando las ventajas de ser aseado, la necesidad de cuidar el entorno, los instrumentos que deben utilizar para posteriores logros, cómo moverse, cómo hablar, a compartir, a bailar, a tener confianza, a memorizar, etc. Todas estas son las funciones que se le ha otorgado al colegio. Pero, ¿qué se les pide a los padres? Nada más que un poco de colaboración. No pretenden salirse de puertas afuera. Cada familia que actúe como quiera, pero que al menos les ayuden a que sus hijos alcancen la media.

La maestra, en mi caso, nos solicitaba ropa cómoda, un desayuno que dotara de energía suficiente para que los niños pudieran prestar atención y aprovechar las clases, comida sana para reponer fuerzas a media mañana y, por último, que lográsemos que los rapaces durmieran bastante. La lógica hecha verbo. ¡Pues no!

Nada de eso es posible para algunos padres. Los niños se acuestan tarde y ellos más todavía. Se levantan con los ojos pegados y de mal humor. Desayunan mal o no lo hacen. Se retrasan. Comienzan el día malhumorados, cansados y aún quedan cuatro días más. Se toman la merendilla alta en todo lo negativo. Desaprovechan media mañana, alborotan y molestan a los demás. Llegan a casa malhumorados. Los padres se sienten impotentes y les consienten. Los niños aprenden la gran lección y se van convirtiendo poco a poco en unos tiranos mal alimentados y estresados. Así, día tras día, año tras año.

Salí perplejo de la reunión, convencido de que tenemos lo que nos merecemos. Pobres chavales.

8 Comments:

Blogger Nexus said...

Desde mi punto de vista los factores que provocan esta situación son:
*La cultura del ocio: yo quiero mi ocio y que no me lo quite nadie
*El cuidado responsable de los hijos entra en conflicto con el primer factor
*En España hay que acostarse tarde. Quien no lo hace, es tonto. (y eso que la razón principal es ¡para ver la TV!)
*Las jornadas laborales no ayudan a subsanar los problemas anteriores.

No sé si me dejo algo.

2/11/05 07:52

 
Blogger Michi said...

I agree con Nexus :)

2/11/05 11:35

 
Blogger Luis Amézaga said...

Eres uno de esos que van a las reuniones de padres. Un aplauso. Y encima no acorralarás al profesor exigiendo que el niño sea un prodigio de conocimientos y educación por cuenta del "establecimiento". Ya quedan pocos.

No se ha mencionado la desmesurada importancia que damos al dinero y al "éxito" insustancial. Valores que se pretenden conseguir con el pelotazo y sin esfuerzo. El esfuerzo es para los idiotas. Así nos va.

2/11/05 12:56

 
Blogger wilson said...

Deprisa, deprisa. Todo se debe conseguir al instante. Dinero, éxito, reconocimiento. Comprar, gastar. La carta de los Reyes Magos ya tiene dos páginas. Es agotador.

2/11/05 23:17

 
Blogger David Morán said...

Concuerdo con su idea Wilson, ahora las escuelas conforman un nicho familiar para cada infante, los padres ocupados, relegan sus deberes tras una cuota mensual. La empleada domestica, la TV y la escuela suelen ser sus principales formadores, para bien o para mal, puesto que les brindan el valioso tiempo y la energía que sus progenitores no poseen.

Saludos y gracias por visitar “El Catracho”.

3/11/05 04:34

 
Blogger wilson said...

Eres bienvenido David.

3/11/05 09:47

 
Blogger La Magdalena said...

Yo no dejo de sorprenderme con la tontuna desbordada de algunos padres.
- Que mi niña no puede desayunar recién levantada. Normal y natural, que desayune a las siete de la tarde si le va mejor.
- Que no me da tiempo a comprar el pan. Pues declárese en huelga. Si tú lo que quieres es darle a tus niños pan de la "boutique del pan" de la esquina, baguette bien cocida, recientita, con semillas de cúrcuma, pues no tienes por qué aceptar darles pan de molde o pan congelado del día anterior. Pon a tus hijos en huelga de hambre hasta que el panadero te traiga el pan a casa. Y luego lo cuentas en el diario de Patricia para que te vean las vecinas.

Y digo yo, si no tienes tiempo para tus hijos, por qué no te compras un Tamagochi?

3/11/05 12:16

 
Blogger wilson said...

Saludos Magdalena. Algunos tienen hijos "pa tené de to". Que no falte de nada en esta casa.

3/11/05 15:24

 

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